I.G.P. Jamón de Trevélez




Consumo y sanidad

CONSUMO Y SANIDAD



El Jamón curado de Trevélez con I.G.P. es un producto alimenticio de calidad insuperable en lo que a sus propiedades organolépticas se refiere, pero al mismo tiempo también es un alimento básico en una nutrición equilibrada ya que tiene poca sal, es rico en vitaminas y proteínas y tiene un nivel muy bajo de grasas saturadas "dañinas" para la salud.

    
Estudios recientes, indican que comer jamón curado ayuda a mantener los niveles idóneos de colesterol. Los ácidos grasos que aporta el jamón curado son beneficiosos para el sistema circulatorio, efectuando una acción reguladora del LDL (colesterol).

Es un jamón con sabor propio, aroma natural y muy rico, que se saborea mejor cuando está recién cortado de la pata (pernil), con un cuchillo adecuado y en lonchas cuanto más finas mejor. El espectáculo de su entrevetado brillante estimula el apetito hasta al más desganado.

El Jamón de Trevélez tiene sólo un 37% de grasas saturadas, que son las que generan la fracción peligrosa del colesterol, el LDL; el 63% restante son grasas no saturadas, que producirán a su vez el saludable colesterol HDL.

La única contraindicación, en lo que a dietas se refiere, es el contenido en sal del jamón, que pese a ser el más bajo en los jamones de Trevélez con I.G.P. que en el resto, debe tenerse en cuenta por quienes tienen problemas de hipertensión.

El jamón de Trevéelez es sano ya que el proceso de elaboración es totalmente artesano y esto se traduce en un producto puro y libre de aditivos, colorantes, conservantes o aromatizadores. Su contenido en grasas es inferior al de carnes consideradas falsamente como más saludables (ternera, cordero, jamón cocido...)


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